El 19 de junio de 2026 fue un día que llevaba esperando mucho tiempo.

Por fin fui derivada a mi endocrino, el doctor Basterra, el especialista en tecnologías avanzadas y sistemas de infusión continua. Y os quiero contar todo. Todo de verdad, sin filtros, como hago siempre por aquí.

Porque esta consulta no es solo una visita médica. Para mí es el principio de un cambio que llevo tiempo planificando y el motivo por el que decidí volcarme en este espacio.

Por qué decidí abrir este espacio

Si sois nuevos por aquí, os pongo en contexto. Abrí mis canales de divulgación con un objetivo muy concreto: compartir todo el proceso hacia la transición a un sistema de infusión continua de insulina. Ese era el plan. En abril de 2025 iba a ser. Abril de 2025, qué tiempos aquellos, qué ingenuidad la mía.

Pero claro, la gestión de los tiempos en la sanidad pública sigue sus propios protocolos, y lo que iba a ser en abril de 2025 se ha convertido en junio de 2026. Más de un año después. Y no es una queja —bueno, sí es un poco una queja, seamos honestas— sino una realidad que muchísimas personas en la comunidad conocen de sobra. Las listas de espera existen y los plazos se alargan. Y mientras tanto, tú sigues gestionando tu día a día, tomando decisiones cada pocas horas por una hiper o una hipo, manejando la situación con las herramientas que tienes mientras esperas las que te van a optimizar el día a día.

Pero oye, ya estamos aquí. Y merece la pena contarlo.

La consulta con el doctor Basterra: muy buen feeling

Entré con mis ideas muy claras. Llevaba meses investigando, comparando, leyendo experiencias de otras personas que ya utilizan estos dispositivos. Y tenía tomada mi decisión: quería la Tandem. La había visto, me gustaba, me convencía.

Y entonces llegó el doctor Basterra, analizamos todo, me explicó las especificaciones técnicas y, en algún punto de la conversación, mis planes se reenfocaron de la mejor forma posible.

Porque lo que me contó sobre la Medtronic 780G me convenció completamente. El algoritmo de aprendizaje automático que tiene, cómo se adapta a ti con el tiempo, cómo aprende tus patrones y va ajustando solo… Para mi ritmo de vida, para mi trabajo, para cómo soy yo, esa tecnología encaja mejor. Y cuando un profesional que sabe lo que hace te explica el porqué con detalle y sin prisas, pues le escuchas. Y cambias de opinión. Y no pasa nada.

Llegué con la Tandem en la cabeza y salí convencida de la Medtronic 780G. Eso es lo que hace un buen profesional: que tomes la mejor decisión para ti, aunque no sea la que traías pensada.

El sensor todavía está por decidir. Me dijo que sería el Simplera o el nuevo sensor de Abbott. Eso lo iremos viendo. Cada dispositivo tiene lo suyo, cada sensor también, y habrá tiempo para desglosarlo todo con detalle técnico cuando llegue el momento.

bomba insulina metronic 780

¿Y cuándo empezamos? Septiembre, con mucha suerte

Aquí viene la parte en la que os recuerdo que estamos en época estival y que julio y agosto ralentizan los calendarios.

El equipo de educación diabetológica, que es el que te forma y te acompaña en todo el proceso de inicio y adaptación, se toma un merecido descanso en verano. Evidentemente. Son profesionales con derecho a conciliar y desconectar. Pero eso significa que hasta septiembre no nos van a llamar para arrancar de forma oficial.

Así que el sistema llegará en septiembre. O eso espero. Y os juro que lo entiendo, de verdad que sí. Pero también os aseguro que estos dos meses de espera se me van a hacer bastante largos.

Lo bueno: tengo tiempo para prepararme. Para seguir leyendo. Para hablar con personas que ya utilizan la Medtronic 780G y aprender de su experiencia directa. Y para estructurar toda esta información aquí, en el blog.

Por qué quiero documentar todo este proceso

Esto es importante y quiero explicarlo bien.

Voy a documentar cada paso del proceso con el dispositivo. Aquí en el blog, con entradas detalladas y análisis más profundos. Y en formato corto para otras plataformas, con píldoras dinámicas para quienes preferís el formato de consumo rápido. Todo.

¿Por qué? Por tres motivos muy concretos.

El primero: porque sé que hay personas que están exactamente donde yo estaba hace unos meses. Esperando la gestión, con dudas, con mil preguntas y pocas respuestas claras. Para esas personas quiero ser ese punto de apoyo que a mí me habría gustado encontrar. Visibilizar el camino y decir «oye, yo pasé por esto, mira cómo fue».

El segundo: porque habrá personas que empiecen este proceso después de mí. Que se encuentren en mi situación actual dentro de seis meses o de un año. Y si este espacio les sirve de guía o de referencia, me doy por más que satisfecha.

El tercero es más personal: quiero que esto quede registrado. Para mí. Como una bitácora, un archivo de la evolución de mi estilo de vida. Porque este proceso —la espera, la primera toma de contacto, el aprendizaje y la adaptación— va a marcar un antes y un después en mi rutina. Y quiero recordar cada detalle de la transición.

No documento solo para aportar valor externo. También lo hago para registrar el camino. Porque este proceso merece un espacio propio.

Lo que espero de la Medtronic 780G

Que suponga un salto cualitativo en mi calidad de vida. Sin dramatismos, pero así de claro.

Quienes gestionáis el día a día de esta condición sabéis perfectamente de lo que hablo cuando digo que ver el descanso interrumpido por constantes correcciones nocturnas es agotador. No es solo el sueño roto; es el rendimiento del día siguiente, el cuerpo que no descansa del todo y la mente que sigue activa calculando variables.

Un sistema con algoritmo inteligente no va a solucionar el cien por cien de las situaciones, la perfección absoluta no existe. Pero sí puede significar noches estables, menos intervenciones manuales y, en definitiva, mayor libertad. Y eso, en este momento de mi vida, es muchísimo.

Además, el impacto positivo en la salud a largo plazo es un hecho clínico: una mayor estabilidad glucémica optimiza los indicadores de salud futuros. Y yo tengo por delante mucho tiempo que disfrutar con mis tres hijas, mis animales, mis entrenamientos y mis proyectos profesionales.

Los retos iniciales y la incertidumbre

Porque no todo es entusiasmo. Los interrogantes lógicos también existen y los afronto de cara.

¿Me adaptaré rápido a los cambios de cánula? ¿Resultará complejo el llenado del reservorio al principio? ¿Cómo gestionaré la comodidad al dormir? Son las dudas habituales. De hecho, respecto a las dinámicas de verano y las actividades acuáticas, casi prefiero que coincida así: prefiero llegar a la próxima temporada de piscina con meses de rodaje y total seguridad en el manejo del dispositivo, en lugar de arrancar de golpe en pleno julio. Este verano nos toca cultivar la paciencia.

Pero todo se aprende. Al igual que aprendí a integrar las rutinas tras mi diagnóstico, a interpretar los datos del sensor y a ajustar los requerimientos de mi cuerpo en mis entrenamientos, esto también lo dominaré. Con calma, con práctica y compartiendo también los desajustes del principio, porque la perfección en redes es una ilusión y a mí me gusta la honestidad.

Sé que habrá una curva de aprendizaje. Y os la voy a contar al detalle. Porque mostrar el proceso real es la forma más valiosa de acompañaros.

Septiembre: un nuevo comienzo profesional y personal

Yo siempre he dicho que mi año nuevo no empieza en enero. Empieza en septiembre, con el inicio del curso. Y este año viene pisando fuerte.

Arrancamos con la Medtronic 780G si todo marcha sobre ruedas. Y además —esto os lo adelanto como una pequeña exclusiva— vuelvo a las aulas a mis 36 años. Voy a iniciar una formación académica que no tiene relación directa con mi trayectoria previa; algo que quise hacer en su momento pero que la vida, la maternidad y otros proyectos profesionales dejaron en pausa. Ahora, las circunstancias se alinean para retomar ese camino.

No os desvelaré más detalles hasta tener la matrícula completamente formalizada, que ya sabemos que en temas institucionales es mejor hablar sobre seguro cuando todo esté firmado y sellado. Pero llegan grandes novedades.

Así que sí: nos espera un otoño de lo más estimulante. Nueva tecnología, nuevos retos académicos y una evolución en toda regla. Por suerte, cuento con el apoyo incondicional de mi marido para hacer malabares entre los sensores, las sesiones de aprendizaje, las rutinas familiares y todo lo que está por venir.

Pero lo sacaremos adelante. Como siempre lo hacemos.

Os llevo conmigo en esta nueva etapa

Este espacio se creó con la vista puesta en este gran paso, y por fin estamos cruzando la línea de salida.

Estaré por aquí compartiendo la llamada de septiembre, las sesiones con el equipo de educación, el día del encendido oficial y las semanas de adaptación. Con todo lo que ello implique.

Si estáis en una transición similar, si os encontráis a la espera de vuestra derivación o si ya tenéis experiencia con este sistema inteligente y queréis dejarme vuestros consejos, este es vuestro espacio. ¡Os leo en los comentarios!

Con mucho cariño,

Sara Rodríguez 🩵

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