
Hay cosas que una escribe porque las necesita, y otras porque sabe que alguien más las va a necesitar también. “Alma tiene diabetes: una historia para aprender a vivir sin miedo” nació justo así: como una necesidad compartida. La mía, la de mis hijas, la de muchos niños y familias que conviven cada día con la diabetes tipo 1 y a veces no saben cómo explicarla.
No fue una idea repentina ni un proyecto editorial planeado. Fue más bien una conversación interna que llevaba tiempo pidiendo salir: “Si yo, de adulta, he tenido que aprender a entender mi cuerpo sin miedo, ¿cómo lo harán los niños que crecen con esto?”
Así empezó todo: con una libreta, muchas emociones y una idea sencilla pero poderosa. Crear una historia que explicara la diabetes desde la vida, no desde el miedo.
💙 Cuando los niños también preguntan
En casa, la diabetes forma parte de la rutina, igual que las meriendas o los deberes. Las preguntas surgen de forma natural: “¿por qué te pinchas?”, “¿te duele?”, “¿y si se te olvida?”. Y aunque intento responder con la mayor claridad posible, siempre me quedaba la sensación de que faltaba algo más.
Faltaba una historia que los niños pudieran entender sin asustarse, que los padres pudieran leer sin angustia y que los profesores pudieran usar como recurso para acompañar. Un cuento que mostrara que la diabetes no detiene la infancia, que no limita la alegría, ni los juegos, ni los sueños.
Porque la diabetes no para. Pero los niños tampoco.
🧒 Un cuento para explicar sin asustar
Cuando empecé a escribir Alma tiene diabetes, tenía muy claro lo que no quería: No quería un cuento médico, ni un manual con términos imposibles, ni una historia triste. Quería un relato que hablara de la diabetes con la misma naturalidad con la que los niños hablan de lo que no entienden pero quieren entender.
La protagonista, Alma, nació con ese propósito: ser una voz cercana, curiosa y valiente. No es perfecta, ni siempre está contenta. Tiene miedo, se enfada, se cansa… pero aprende a confiar en sí misma y en su cuerpo. Y en esa honestidad está su fuerza.
El cuento está pensado para que los niños se vean reflejados, pero también para que los adultos se reconozcan. Porque detrás de cada diagnóstico hay una familia entera aprendiendo. Y, muchas veces, también sanando.
“Los niños no necesitan que les ocultes la verdad, necesitan que se la cuentes con amor.”
🌿 La necesidad de contar lo que casi nunca se cuenta
Durante años he visto cómo la diabetes infantil se explicaba con palabras demasiado técnicas o demasiado cargadas de miedo. Y aunque entiendo que es una enfermedad seria, también sé que los niños merecen conocerla desde otro lugar: el del coraje, la empatía y la vida cotidiana.
“Alma tiene diabetes” es mi manera de ofrecer eso: una herramienta emocional y educativa para familias, profesores y niños. Un recurso para trabajar en clase, en casa o en consulta. Para que nadie tenga que empezar esa conversación desde cero.
Porque cuando un niño comprende lo que pasa, deja de tener miedo. Y cuando los demás entienden lo que vive ese niño, dejan de mirar con prejuicio.
La educación y la empatía son las mejores medicinas que existen. Y los cuentos, a veces, son el primer paso.
👩👧 Mis hijas, mi inspiración
Si tuviera que ponerle un origen emocional al cuento, sería este: mis hijas. Ellas han sido el motor silencioso detrás de muchas de las cosas que hago, y este libro no es la excepción.
Quería que entendieran que su madre vive con diabetes, pero que eso no la define. Que la vida sigue, con sus controles, sus glucosas, sus bajadas y sus días raros, pero también con risas, meriendas, excursiones y abrazos. Que el cuerpo puede fallar a veces, pero el amor nunca.
También pensé en otros niños, en los que conviven con diabetes y en los que no. Porque hablar de salud no debería ser un tabú. Cuanto antes entiendan que todos los cuerpos son distintos, más empáticos y libres serán de mayores.
Y, sobre todo, quería dejarles un mensaje que les sirviera en cualquier etapa de la vida: que la diabetes no para, pero tú tampoco tienes por qué hacerlo.
📚 Un cuento para colegios y familias
Desde el principio supe que no quería que el cuento se quedara solo en las librerías. Quería que llegara a los colegios, a las aulas, a los pasillos donde a veces los niños con diabetes se sienten distintos sin saber por qué. Que sirviera para normalizar, para educar y para abrir conversaciones.
Por eso cada capítulo está pensado con un lenguaje sencillo, ilustraciones que acompañan las emociones y preguntas que ayudan a seguir hablando. Los profesores pueden usarlo para trabajar la empatía, los padres para explicar sin dramatismo, y los niños para poner nombre a lo que sienten.
Porque explicar la diabetes no debería dar miedo. Y entenderla puede ser, incluso, una forma de amistad.
✨ Lo que quiero que se lleve quien lo lea
Quiero que cada lector —pequeño o grande— sienta que este cuento habla de superación, pero también de cotidianidad. Que entienda que la diabetes forma parte de la vida, pero no la define. Que se puede vivir, jugar, reír, aprender y soñar con ella.
Si un niño con diabetes se siente visto, ya habrá merecido la pena. Si un compañero de clase deja de mirar con extrañeza y pregunta con curiosidad, ya habrá valido el esfuerzo. Y si una familia encuentra en este cuento una forma de explicarlo sin lágrimas, entonces todo tiene sentido.
“Los cuentos no curan, pero acompañan. Y a veces, eso también sana.”
📖 Dónde encontrarlo
“Alma tiene diabetes: una historia para aprender a vivir sin miedo” está disponible en Amazon. Puedes leerlo con tus hijos, en clase o incluso en consulta. Es un libro para educar sin imponer y para emocionar sin dramatizar.
Es mi forma de decirle al mundo que la diabetes puede ser comprendida, contada y vivida con ternura. Que la infancia no se detiene por un diagnóstico. Y que, a veces, la mejor herramienta para educar es una historia contada desde el corazón.
📬 Seguimos compartiendo historias
Si te ha gustado conocer el origen de Alma tiene diabetes y te interesa seguir hablando sobre bienestar emocional, educación y vida con diabetes, puedes unirte a mi newsletter de los jueves. Allí comparto reflexiones reales, recursos educativos y fragmentos inéditos de nuevos proyectos.
Por Sarai Rodríguez Lecuna · @diabetesconsarai